A esta pregunta deberíamos de contestar de entrada que si, si el dictador a muerto se muere con él. Pues no, no ha muerto, tiene todavía seguidores de sus formas de entender la política y de como se deben de hacer las cosas.
Puede que sea por la edad, por haber vivido situaciones parecidas anteriormente, pero esta música me suena e incluso la letra me la conozco, no por haberla cantado, mas bien por oírla cantar a “otros compañeros”, que en el trabajo denodado por SU proyección (perdón proyecto) político, son capaces de coartar la libertad de expresión a cualquiera que opine libremente. Simplemente por el mero echo de pensar (fíjate pensar) libremente y escribirlo, puedes ser considerado “traidor al proyecto”, pero por favor a que “proyecto”.
La política para mí nunca ha sido un fin, sino un medio para poder cambiar esta sociedad que nos ha tocado vivir, pero cada vez estoy viendo mas de cerca la “otra política”, ¿donde hemos dejado la utopía, donde están esos valores de la izquierda que defienden la libertad de expresión y el debate como medio para avanzar y mejorar esta sociedad?, o es que lo que exigimos a los demás somos incapaces de aplicarlo en nuestra propia casa.
Mal camino llevamos si no rectificamos, somos un árbol en crecimiento que se ha parado por falta de riego y los malos vientos están inclinándolo hacía zonas pantanosas, de las cuales es muy difícil salir. Tenemos que tener unas raíces fuertes y bien hundidas en esta tierra para no seguir con esa inclinación y conseguir, entre todos, enderezarlo y regarlo con nuestro sudor (participación, debate, etc). Ese árbol puede morir, si lentamente, pero morirá si no conseguimos corregir, entre todos, esa falta de buen abono y riego que desde hace unos años le está faltando.
Ya se acerca la hora de abonar y regar, si nos dejan.
Salud
PD. Se entiende que hablo de la izquierda en general ¿No?