Dice un refrán machista que “los hombres no lloran”, que mentira mas grande. Hoy muchos hombres y mujeres zaragocistas y aragonesistas han soltado sus lágrimas después de ver como NUESTRO EQUIPO baja a segunda división.
Si amigos, digo NUESTRO EQUIPO porque es nuestro, podrá comprar sus acciones quien tenga el dinero para ello, pero los sentimientos, los colores no se venden y por lo tanto nadie nos los puede comprar. Hoy es un día triste para mi familia y para mí, muchas de nuestras ilusiones de seguir teniendo en primera división a NUESTRO EQUIPO, se han venido a bajo por la dejadez de los jugadores y compañía, un equipo como el nuestro no se puede jugar la permanencia en el último partido de liga, no se puede perder lo que hemos perdido en casa en primer lugar y fuera de ella. Ahora es tiempo de hacer balance y de que los responsables den ese paso al frente asumiendo sus culpas. NUESTRO EQUIPO es de segunda división, pero que la afición ha sido, es y sera de primera.
Una vez pasado este trago no podemos seguir pensando en lo que teníamos que haber hecho y no hicimos, tenemos que mirar adelante y empezar a formar un nuevo bloque que se crea los colores, que sienta como nosotros esa camiseta y eso se llama pensar en los de casa. ¿Alguno piensa que con los de casa hubiese ido peor?, demos una oportunidad a nuestra cantera y sobre todo pensemos que de este pozo solo salimos nosotros mismos con nuestras fuerzas, no van a venir de fuera para ayudarnos.
Doy mi agradecimiento mas sincero a un hombre que lo ha intentado y que se ha creído hasta el final que podía salvar a NUESTRO EQUIPO de bajar a segunda, MANOLO VILLANOVA.
Para cerrar este post, deseo sinceramente que la Sociedad Deportiva Huesca suba a Segunda A, el esfuerzo de su directiva, equipo técnico, jugadores y como siempre la afición se lo merecen.