Antes de seguir escribiendo este post, quisiera unirme al dolor de la familia del bombero D. Ramón Conejero Belmonte y a todos sus compañeros del cuerpo de bomberos. También decir que lamento tener que unir sus nombres con otros que desde luego distan mucho de ser un ejemplo a seguir como lo ha sido el trabajo de Ramón y seguirá siendo el de todos sus compañeros en esa lucha infernal contra el fuego en esas comarcas del sur de nuestro país.
Entrando ya en materia, las noticias que vienen siendo publicadas por los medios de comunicación, tanto a nivel estatal como nacional o local, nos sitúan a una parte de los servidores públicos (gran parte de ellos elegidos por los ciudadanos) como corruptos. Esto nos hace pensar en que nos hemos equivocado, en si los filtros de los partidos para evitar a esa gentuza es el correcto, en si los controles públicos de su gestión han sido lo suficientemente eficaces para evitar ese enriquecimiento anómalo e inmoral, y si los ciudadanos tenemos instrumentos para poder evitar esos episodios de desvergüenza política y personal.
Estos días hemos podido comprobar como ni los partidos son capaces de evitar a esos parásitos, ni los poderes públicos cumplen con anticipación esos desmanes, ni los ciudadanos tenemos en nuestras manos los instrumentos capaces y eficaces de corregir esa falta de ética y dignidad de algunos cargos electos (pocos por suerte).
El sistema no funciona, tendríamos que replantearnos como podemos mejorar la calidad democrática, como podemos sin dejar en manos de terceros nuestras decisiones, cambiar desde la raíz las normas y las formas de elección, para que de una vez por todas fuesen mas participativas, mas democráticas y sobre todo que evitase con mayor eficacia la presencia de esos parásit@s en las listas electorales.
También es verdad que algunos servidores públicos, como es el caso de D. Ramón Conejero Belmonte y sus compañeros catalanes también fallecidos, nos demuestran con su trabajo hasta el último suspiro de vida, lo que significa el SERVICO PÚBLICO con mayúsculas. Posiblemente ahora se rendirán homenajes y colgaran medallas a los difuntos por parte de todas las autoridades, también ahora será cuando nos acordemos de que los montes se tienen que cuidar, también nos acordaremos ahora de que a los SERVIDORES PÚBLICOS que trabajan en el cuidado y defensa de esos espacios naturales se les tiene que dotar de material moderno y eficaz para atajar esos “infiernos”, como también se les debe reconocer en el salario su esfuerzo y dedicación al servicio de la ciudadanía.
En estos días de dolor y sufrimiento algunos no se acordarán de estas “pequeñeces” pero son esas pequeñeces las que evitan que casos como los de Ramón y sus compañeros catalanes no se vuelvan a repetir. La administración es la responsable de cuidar esos parajes, la administración es responsable de dotar con mas gente las brigadas, la administración es responsable de dotar con mas medios materiales eficaces y modernos a los servidores públicos, a nosotros solo nos queda recordarles todos los días ese compromiso y no solo cuando pasan estos accidentes.
En el caso opuesto esta la “alcaldesa y concejales” de La Muela, han sido imputados en un caso grave de corrupción junto a otros “ciudadanos”, también es verdad que no han sido condenados, pero a ver que ciudadano de normal y corriente puede reunir el aval necesario para salir de la cárcel.
Yo también me pregunto que pensarán los vecinos y vecinas de La Muela cuando ve a la “alcaldesa y concejales” imputados, ocupar los sillones de su ayuntamiento, después de saber en que situación han dejado las arcas municipales, sin entrar en si son culpables o no de lo que se les acusa. También tenemos que recordar la actitud del PARtido que les daba cobertura bajo sus siglas y que durante mucho tiempo fueron ejemplo a seguir por todos los alcaldes y concejales de esa formación, que una vez descubierto el pastel de la imputación les dieron de baja y de ellos no quisieron saber nada de nada, pero claro ahí están la conversaciones grabadas por la policía en las que algunos de sus dirigentes intervienen.
Lo lamentable de todo esto es que se han convertido en unos OCUPAS de un espacio electoral, y escribo la palabra con “C” por no poner en igual condición al movimiento OKUPA. Ante tal hecho solo queda el desalojo y la OKUPACIÓN por parte de la ciudadanía de esos espacios públicos para recuperar la dignidad de todo un pueblo.
POR LA DIGNIDAD, POR LO PÚBLICO, NO A LA OCUPACIÓN